Literlabia

Letras, comentarios, cuentos breves, literatura, historia…

¡Malditos hasta la decimotercera generación…! § Los reyes malditos I (El rey de hierro)§ julio 31, 2007

Filed under: comentarios de libros,Historia,Literatura — Netoli @ 11:51 pm

los reyes malditos« De su rostro en llamas , surgió espantosa su voz para decir:
– ¡Papa Clemente! ¡Caballero Guillermo! ¡Rey Felipe! ¡Antes de un año yo os emplazo para que comparezcáis ante el tribunal de Dios, para recibir vuestro justo castigo! ¡Malditos, malditos! ¡Malditos hasta la decimotercera generación de vuestro linaje!

Las llamas penetraron en la boca del gran maestre y sofocaron su último grito. Luego, durante un tiempo que pareció interminable se debatió contra la muerte.

Por fin se dobló en dos, la cuerda que lo sujetaba se rompió y Jacobo de Molay se hundió en la hoguera. Sólo se veía su mano, que permanecía alzada entre las llamas, y ahí estuvo hasta quedar ennegrecida […]

Y las miradas se dirigían hacia la galería. Felipe seguía apoyado contra la palaustrada. Miraba la negra mano del gran maestre clavada en la ceniza. Una mano quemada: sólo eso quedaba de la ilustre Orden de los Caballeros del Temple. Pero aquella mano había quedado inmovilizada en un gesto de condena.

-¡Bien, hermano mío!- dijo Carlos de valois con una sonrisa -. Supongo que estaréis contento.

Felipe el Hermoso se volvió.
-No hermano, no estoy contento – dijo -. He cometido un error.

El conde de Valois se alborozó, dispuesto a gozar de su triunfo.
– Entonces, ¿reconocéis…?
-Sí, he cometido un error. Antes de quemarlos debí arrancarles la lengua

Así termina el capítulo 8 de la primera parte de esta genial saga de los Reyes Malditos. Creada por Maurice Druon y publicada entre 1955 y 1977 narra cómo Francia fue perdiendo su condición de potencia para llegar a ser un país entre otros.
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La solemnidad interrumpida julio 28, 2007

Filed under: cuentos — Netoli @ 1:20 am

Andrés Gallardo – Chile

De alguna manera, don Joaquín Limonado Olmos de Aguilera olió que había llegado el momento: frente a él cuajaba, nítido, el artículo de la muerte. Don Joaquín estaba preparado; se acomodó un poco, cruzó las manos sobre el pecho, abrió los ojos lo más que pudo, miró alrededor. Estaban todos. Do Joaquín, entonces, dijo “luz, más luz”, sabiendo que eran unas últimas palabras estupendas, que todos estaban emocionados. Pero doña Bertita, que no tenía puestos los audífonos, preguntó ‘¿Cómo?’, ‘¿qué dijo?’ Don Joaquín, que había sido siempre tolerante, repitió en voz más alta, claro que con un dejo de impaciencia, “luz, más luz”. Doña Bertita se puso algo ansiosa. Preguntó ‘¿cómo, mijo?’ Don Joaquín, que ya no tenía tiempo, dijo ‘ándate a la cresta’. Doña Bertita iba a preguntar ‘¿cómo, mijo?’, cuando vio que no sacaba nada.

 

Un pequeño homenaje a Fontanarrosa julio 20, 2007

Filed under: Cómics,cuentos,Historia,Literatura — Netoli @ 11:57 pm

El 19 de julio de este año, falleció a la edad de 62 años, y después de una larga enfermedad, el “Negro” Fontanarrosa. Fanático del futbol, dejó tempranamente la escuela para dedicarse a su pasión: el cómic. Oriundo de Rosario, fue a Buenos Aires a probar suerte, pero no le fue muy bien. De vuelta en su tierra natal, otro gallo le cantó y así fue como se dio a conocer este grande de la historieta y del humor gráfico…

Ahí va nuestro pequeño homenaje

negro

La pena máxima (De Fontanarrosa)

Cuando vi que caía el Pato lo pedí, lo pedimos todos, por un momento pensé que no lo daba, pero era clarito, lo cruz con la gamba casi en el muslo y el Pato se iba, porque se iba el Pato (¡Penal! ¡Penal! ¡Lo dio! ¡Lo dio! ¡Lo dio, Chancha, lo dio, penal! ¡Penal!), cuando vi que lo daba yo salí rajando como loco para cualquier lado, se lo grité a la tribuna, el Sapo se me trepó encima y me gritaba ¡ahora Nene, ahora! (¡Lo dio, Chancha, lo dio!), yo, viste como está uno?, andaba medio boludo porque parecía que tema toda la hinchada metida en el balero, para colmo el Dapea ese me habla estrolado con tuti un poco antes y no entendía nada, s que ellos le chillaban al referí en el área, que caen naranjas (¡Lloren ahora, lloren!, qué mierda quieren?), en eso viene el Tubo y me dice “Tranquilo, flaco, vos tranquilo, no te calentés” y fue cuando me di e cuenta. Te juro, Chacho, que se me formó en la panza, acá, una pelota ¿viste?, una pelota dura, qué podido, recién caía, me agarró un cagazo de golpe como esa vez que casi me amasija el micro, te acordás?, uy, Dios mío, qué cagazo (¿Quién lo tira? ¿Quién lo tira?), te juro que sentía las gambas como de barro y digo yo me quedo en el molde, por ahí ni se acuerdan, por ahí se lo dan al Mono como se lo daban siempre, pero el Mono lo erró con Chacarita y no quiere lolas, yo lo miro y lo veo parado casi en la mitá de cancha diciendo que no con el balero (Que no se lo dean al Mono porque lo manda afuera! Patéalo vo pendejo! El Mono no que lo erra El Mono no!). Gran puta, te juro que hubiera querido no haber pedido en la perra vida patear penales y para colmo en las prácticas los embocaba todos. (Ya casi no hay protestas y veremos quien ejecuta la pena máxima), yo pensaba si lo erro me muero, me caigo muerto al piso, no salgo de la cancha, no vuelvo a casa, para qué me acordé del viejo, estaría más julepeado que yo y agarro y digo no!, no lo pateo, que lo patee otro, yo lo erro, que se queme otro y por ahí pasa el Beto, que ya me habla cargado todo el partido y me jode “guarda pibe, no lo vayas a tirar afuera” me dice (continúan las conferencias con el juez, Mainardi ya está entre los tres palos) y además pensé lo que yo le habla dicho el otro día al Mono, Mono, no seas boludo, Cómo te vas a arrugar por errar un penal?, metéle carajo”, fijate, yo al Mono, que siempre fue el que me aconsejaba en tercera “hacé esto, Ricardito”, “cuidate, Ricardito”, yo le decía porque me daba bronca que aflojara así, para mí el Mono es un especie de ídolo ¿viste?, cacé la pelota que ya estaba colocada (Garbelli Muñoz- Garbelli, ser el encargado) y me parecía que se haba callado todo el mundo (El pibe, vamo pibe, viejo, vamo, mandálo adentro!) mirá cuando miré al arco, Mainardi, hijo de una gran puta, se rea, me miraba y se rea, digo no pienso más, pienso solamente en el tiro (Garbelli está ya frente al balón, tranquilo el golquiper), se lo pongo a rastrón a la ratonera, lo fusilo arriba y si se me va alto? (gol pibe, gol, Dios mío hacelo). ¿Usted lo patea? me dice el referí y quién va a ser boludo le hubiera dicho cuando el pito me reventó en el oído como un balazo (Toma carrera Garbelli!). Corrí dos pasos (¡Goo…) y le puse un bombazo… (¡Tirooo…!) te juro que ni vi cuando levantó la red, te juro, Chacho, te juro.

 

La Iliada y lo humano

Filed under: comentarios de libros,Historia,Literatura — Netoli @ 10:43 pm

aquiles1.jpgEn este post quiero conversar con ustedes un poco acerca de este magnifico libro que es la Iliada.

De lectura obligatoria en el colegio – sobre todo en primero medio – a muchos pueden suscitar una serie de opiniones, ya sean positivas o negativas. Lo que pretende este post es poder motivar la lectura de esta grandiosa obra y comprender la importancia de ésta para nuestra civilización.

Retrocedamos bastante. Lleguemos al siglo XII o XIII antes de Cristo. En esa fecha se tienen los primeros indicios de que podría haber existido esta obra. Cabe señalar que su origen es oral. Eran los aedos (poetas líricos griegos, no confundir con los rapsodas) quienes cantaban esta historia acompañándose de una lira (intrumento de tres cuerdas) y al son de ésta, relataban al público las desventuras de sus héroes, así como también sus triunfos.

Quiero imaginarme a esta gente esperando con ansias a que apareciera el aedo. Quiero imaginármelos bebiendo un vino y comiendo algún entremés mientras escuchaban. Quiero imaginar su ansiedad por saber con quién se quedaría Helena, si Aquiles depondría su ira o si devolvería el cuerpo de Héctor a su padre, Príamo…

Pero ¿por qué leemos la Iliada? ¿Será porque con ella inauguramos la literatura occidental en el siglo VIII a.C. cuando a Homero – gran poeta – se le encargó la transcripción de la obra para la posteridad? ¿O será simplemente porque refleja todo lo humano?

Creo todas las alternativas. Pero me quedo con la última. Pues, en cierta medida, a través de las acciones y las palabras de los personajes podemos descubrir aspectos de nosotros que nos diferencian y nos colocan por sobre la creación, asimismo, aspectos que nos muestran tal cual somos, sin velos.

En la Iliada, la guerra de Troya sirve como trasfondo para comunicar diferentes aspectos de la vida y del ser humano. Cabe señalar que esta creación no es la historia de esta guerra. Recordemos que la Iliada se ubica en el décimo año del asedio que ha sufrido esta hermosa y prolífica ciudad por parte de los aqueos y sus aliados, además sólo relata los 54 días de la guerra.

Tampoco la Iliada relata el rapto de Helena por parte de Paris. Simplemente, tal acción, creo fue una excusa para provocar un conflicto bélico, pues, la bella mujer dice que han pasado veinte años sin ver a su esposo y debemos recordar que fueron diez años en los que se realiza la guerra.
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Un libro llamado Inshallah… (3) julio 19, 2007

Filed under: comentarios de libros,Literatura — Juan Pablo @ 4:33 am

orianafallaci2.jpg

 Por La Fuerza de la Razón

¿Cómo introducir este texto? Quizás debo limitarme a contextualizarlo: se encuentra dentro del libro Inshallah, de Oriana Fallaci. El libro trata sobre la guerra (y, específicamente, sobre la Guerra Civil Libanesa). Cuenta la historia del contingente italiano apostado en Beirut bajo el mandanto de Naciones Unidas, desarrollándose la historia de forma coral.  Uno de los personajes aparece tangencialmente en el relato, casi como un espectador: es llamado simplemente como “el Profesor”, y resulta ser el alter ego de Oriana (decidi incluir en este texto el fragmento en que eso se explica también).  El fragmento que transcribo corresponde prácticamente al final del libro, por lo tanto no es recomendable para quien pretenda leerlo (aunque el daño no es grave: el desenlace no es lo más importante de una novela, y en ésta menos…). Corresponde a la tercera carta enviada por el Profesor a su esposa (aunque ésta tambien es ficticia…)

   ¿De qué se habla aquí? Principalmente sobre el Destino, Dios, la Guerra, el Bien y el Mal, el papel del escritor… en fin… obre la vida. Que lo disfruten.

«En cuanto al “casi” que separa la certeza absoluta de la probabilidad rayana en la certeza, se llama destino: Inshallah. Como Dios quiera, como Dios guste, Inshallah.” En una palabra, me ha dejado sin respuesta. Y después ha hecho algo peor. Porque ante la pregunta de si había encontrado la fórmula que buscaba, la fórmula de la Vida, ha respondido: “Sí. Se la acabo de dar. Es la palabra Inshallah. (more…)

 

Un libro llamado Inshallah… (2)

Filed under: comentarios de libros,Literatura — Juan Pablo @ 4:32 am

Por: La Fuerza de la Razón 

   Hablabamos aquí sobre el espectacular libro de Oriana Fallaci titulado Inshallah. Lo que comparto ahora con ustedes es el comienzo del capítulo 2, un relato mitad histórico y mitad literario, sin que se de uno en desmedro del otro (habilidad tan carácterística de su autora). Trata sobre la historia reciente de Beirut, desde la llegada de los Palestinos, hasta el conflicto generado en 1982 por al intervención de Israel.

   Vale la pena leerlo, y reflexionar sobre un par de cosas: primero, sobre la maldades que puede llegar a cometer el ser humano; y segundo, sobre las causas del conflicto en el Líbano, lo que ciertamente ayuda a entender las noticias actuales, protagonizadas por grupos extremistas como Fatah al Islam.

   Ahora el texto:

   «Por un tiempo que a muchos parecía inmemorial y que en cambio se remontaba a un pasado reciente, Beirut había sido uno de los lugares más agradables de nuestro planeta: un lugar comodísimo para vivir y para morir de vejez o enfermedad. Ya fueras rico y corrupto, ya fueras pobre y honrado, allí encontrabas lo mejor que una ciudad puede ofrecer: clima suave en verano y en invierno, mar azul y colinas verdes, trabajo, comida, despreocupación que vendía cualquier placer, y sobre todo una gran tolerancia porque pese a la babel de razas y lenguas y religiones sus habitantes no estaban enfrentados. Los musulmanes chiítas o sunnitas convivían en armonía con los cristianos maronitas u ortodoxos de rito griego o católicos, los unos y los otros con los drusos y los judíos, las letanías del muecín se mezclaban con desenvoltura al sonido de las campanas, en las iglesias no se maldecía a los fieles de las mezquitas, en las mezquitas no se maldecía a los fieles de las iglesias, en las sinagogas no se despreciaba a los fieles de las unas o de las otras, y por doquier se celebraban sin problemas los ritos de los diecinueve cultos permitidos por la Constitución. Existía un régimen más o menos democrático, se respetaban las libertades civiles, se cometían y admitían demasiados pecados incluso. Y la gente se mataba por venganza o por celos, por robo o por asuntos del hampa, no por odio impuesto, ideas preconcebidas, fanatismo o exigencias militares. La guerra no existía. Un vago recuerdo las matanzas con que las dos tribus principales, la cristiana y la musulmana, se habían inmolado hasta pocos años antes. Una historia olvidada las invasiones perpetradas a lo largo de los siglos por los griegos, los romanos, los cruzados, Saladino, otra vez los cruzados, después los turcos, los occidentales, siempre atraídos por su posición geográfica y por las ventajas económicas que de ella obtenían. En 1946 había concluido el mandato francés, y junto con la independencia, había dejado un bienestar que amalgamaba a los diversos grupos. Los incorporaba mediante la fe en el único dios en que los hombres creen sin límites y sin reservas: el dios Dinero.

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De alguna manera, Dostoievski

Filed under: comentarios de libros,Literatura — Netoli @ 4:11 am

Fedor Dostoievski
“Parece que todo lo que debe hacer el hombre, consiste en probarse a sí mismo que es un hombre y no un engranaje.”Fedor Dostoievski (1821-1888)

Cuando hablamos de Dostoievski no sólo hablamos de un escritor ruso del siglo XIX, sino que hablamos de lo que concierne a todo lo humano.

Henry Troyat ya nos habló de él en su genial biografía “Dostoievski”. De hecho, de los estudios que he realizado de este gran escritor ruso; Troyat es quien nos la hace más alucinante y darle el lugar que merece a lo que fue esta peculiar personalidad en su paso por este mundo. Mijail Bajtin realiza, no obstante, un acertado acercamiento a través de su tesis de la “polifonía” existente en las obras de Fedor o “Fedia” Dostoievski.

De personalidad nerviosa, un místico, un apasionado. Algunos dirían, incluso, de una sensualidad perversa. Epilético, sobrellevó esta enfermedad durante toda su vida y ,durante los momentos más complejos de ésta, llevó al paroxismo.

Este genial personaje, sufrió una de las experiencias más límites que podría vivir un ser humano: ser condenado a muerte y ,a último minuto, liberado. Esta experiencia traumática, que cargó durante los ocho años que duró su encarcelamiento y exilio en Siberia, se convirtió en pieza fundamental de su creación literaria. Específicamente, Crimen y Castigo, Los Endemoniados, Memorias del Subsuelo y su obra cúlmine: Los hermanos Karamazov, obra que le valió el reconocimiento mundial.
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